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Reseña musical: La Pasión según San Marcos de Osvaldo Golijov llega finalmente a Los Angeles

publicado a la‎(s)‎ 30 ene. 2011 17:56 por Jesus Hidalgo

Reseña musica de La Pasión por el LA Times. 25 de abril de 2010.


Hace diez años, en los albores del Nuevo milenio cuando la esperanza estaba presente, un público bien vestido de entusiastas alemanes de Bach hizo fila, de manera algo condescendiente pensé yo, en la Academia Internacional de Bach de Stuttgart para escuchar las buenas nuevas de Latinoamérica. A Osvaldo Golijov, un compositor argentino quien dio clases en el área de Boston y era en ese entonces un compositor residente subutilizado de la Filarmónica de Los Ángeles, le fue encargada la composición de una pasión, un arreglo musical de uno de los cuatro evangelios siguiendo los pasos de Bach. La tarea de Golijov era adaptar el texto del Evangelio según San Marcos.

Mi primera impresión, luego de dos horas – 95 minutos de la interpretación de “La Pasión según San Marcos” y 25 minutos de una desenfrenada ovación por parte de un público de pie que gritaba de la emoción y aplaudía hasta que sus palmas se enrojecieron- fue que la música moderna acababa de hacer historia.

Siendo una verdadera pasión panamericana, este alegre pero también poderosamente teatral y extremadamente original carnaval de cantos y baile suramericanos hizo de Golijov el joven compositor más celebrado en Estados Unidos. Durante la última década, “San Marcos” ha hecho al público bailar en los pasillos y derramar lágrimas contemplativas en Atlanta, Ámsterdam y al parecer en todas partes.

Es decir, en todas partes salvo en Los Ángeles. La Filarmónica resultó ser inexplicablemente lenta en seguir la onda de “La Pasión” pero el pasado sábado, la orquesta la presentó finalmente en el Walt Disney Concert Hall como parte del Festival “América y Americanos”. ¿Mejor tarde que nunca? No, mejor tarde.

No necesito decirles que los americanos y América han cambiado mucho en la pasada década. En nuestro país, hemos tenido ataques terroristas en nuestras ciudades, luchado en guerras largas y divisivas, soportado los abusos de Wall Street y observado la intolerancia religiosa convertirse en una industria creciente. Por otra parte, nos hemos convertido en una sociedad globalmente conectada y que también parece surgir como una sociedad post-racial. También podemos añadir a la columna de las buenas noticias el descubrimiento de una importante fuente de nueva energía musical en Venezuela.

Diez años después de su estreno, La Pasión según San Marcos de Golijov ha evolucionado de una extraordinaria novedad a marcar la pauta para la nueva América. En una charla antes del concierto, el compositor, cuyas raíces provienen de Europa oriental y del Judaísmo, explicó ciertas diferencias entre La Plata, Argentina, donde se crió y Jerusalén, donde estudió música. El describe Suramérica como un crisol de culturas donde éstas se mezclan. En Jerusalén, sin embargo, los tipos de música colisionan, cada comunidad árabe y judía, cada secta cristiana, judía y musulmán se sienten con derecho sobre su diminuta pero exclusiva porción de territorio, ya sea en la cultura o la tierra.

Golijov escribió La Pasión como un forastero, un judío que no poseía siquiera un ejemplar del Nuevo Testamento al momento de su comisión. Su concepto de Cristo fue basado en su entorno, el Cristo negro de América Latina y luego el sectarismo divisivo del Medio Oriente. Escribió lo que sabía y fue a Caracas, la capital venezolana, para aprender más.

Ahí colaboró con una de las agrupaciones corales más versátiles del mundo, la Schola Cantorum de Venezuela. Su directora es María Guinand, cuya técnica puede ser descrita como una combinación entre la precisión de Pierre Boulez y la autoridad de un Gustavo Dudamel danzarín (ella fue una de sus mentores).

Para Golijov, un elemento latino llevó a otro y así seleccionó sobre la marcha la percusión brasileña y un bailarín de capoeira para que retratara la visión de Jesús en la forma de una danza playera brasileña. La exquisita aria de soprano que expresa las lágrimas de Pedro, “Lúa Descolorida” (Luna Descolorida), es más clásica y se convirtió en el extracto mejor conocido de la pieza musical. Golijov creó también una parte para la conocida vocalista de jazz Luciana Souza.

El texto está en su mayoría en español pero la Pasión culmina con el Kaddish, la oración a los Muertos de los judíos. La pequeña orquesta está compuesta de cuerdas agridulces, magníficos metales, una guitarra sobresaliente, un festín de percusión y un hiper-acordeón amplificado.

Los impresionantes intérpretes del sábado fueron importados de Caracas y se incluyó a muchos de los que participaron en el estreno en Stuttgart tales como la Schola Cantorum, que canta, se mueve y produce sonidos texturizados como nadie. Reynaldo González Fernández fue una vez más el cantante y bailarín afrocubano y Deraldo Ferreira el capoerista, ambos fueron imponentes. Jessica Rivera fue la conmovedora soprano y Souza hizo que quedarse sentado fuera aún más difícil.

Guinand dirigió. Ella me impresionó en Stuttgart como la mejor directora desconocida de todo el mundo y hoy en día es aún más impresionante pero tan poco conocida, aparte de sus presentaciones de la Pasión (hay una nueva grabación con la Deutsche Grammophon con esencialmente el mismo reparto de la función del sábado).

Sin embargo, probablemente esto va a cambiar luego de su debut en Los Ángeles, donde una Pasión más cohesionada, centrada y vigorosa es más que nunca la banda sonora de culturas que están obligadas a chocar y unirse en un mundo que avanza.

-- Mark Swed

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